LA FILOSOFÍA A EXAMEN
Una crónica de nuestro Congreso Constituyente.

Miguel Sancho Ponce (1)

La metafilosofía viene siendo últimamente una de las disciplinas filosóficas más cultivadas por todos los que se dedican al oficio o tarea del pensamiento. En este aspecto, han sido muchos los doctos que se han ocupado de estudiar los síntomas y la etiología de la enfermedad que hoy parece sufrir nuestro saber, calificada, cuando menos, de "crisis de identidad" o, en el peor de los casos, de "muerte" de la filosofía.

No obstante, estamos de acuerdo con Savater (La filosofía tachada) en que "ninguna muerte [es] más retórica que la suya", pues su cadáver conserva aún suficiente vitalidad para inspirar infinidad de libros y reflexiones que intentan redefinir la función de la filosofía en el marco de la cultura postmoderna y de la sociedad científico- tecnológica actual.

"¿Para qué aún filosofía?" se preguntaba Adorno en 1963 (Eingriffe) y diez años más tarde hacía lo propio Habermas (Philosophisch-politische Profile). Asimismo, en el contexto español es ya un referente clásico de dicha cuestión la enconada polémica de los años 70 entre Manuel Sacristán y Gustavo Bueno sobre el lugar de la filosofía en el conjunto del saber.

Con motivo del repliegue de las Humanidades, y con ellas de la filosofía, en la presente reforma educativa de las Enseñanzas Secundarias regulada por la LOGSE, se ha avivado nuevamente el debate sobre la posibilidad, necesidad, legitimidad, etc. de la filosofía en una cultura tan pragmática y tecno- céntrica como la nuestra. Debate que se ha visto también reflejado en la bibliografía filosófica de estos últimos años.

Precisamente, la cuestión "¿Para qué filosofía?" fue el título que presidió el Congreso Nacional de Filosofía celebrado en Granada hace dos años (Septiembre de 1995), donde se analizaron cuáles son hoy en día las tareas culturales que se le pueden encomendar a la filosofía, y cuyo conjunto de ponencias, comunicaciones y mesas redondas, fueron recopiladas recientemente en forma de libro por la Universidad de Granada.

En el marco de dicho foro se puso también en marcha la idea de una Asociación Andaluza de Filosofía a fin de aunar esfuerzos y canalizar nuestras inquietudes profesionales, pedagógicas e intelectuales.

El siguiente paso fue la celebración el año pasado del Congreso Constituyente de dicha Asociación, que tuvo lugar en Córdoba del 12 al 14 de Septiembre, bajo un enunciado muy "escolar": La filosofía a examen, ya que se centró en la discusión sobre la presencia de la filosofía en los nuevos planes de estudio.

Evidentemente, de la respuesta que hallemos para contestar a la pregunta por el "para-qué" de la filosofía, en el doble sentido de su utilidad y su finalidad, podremos inferir el papel que se le debe asignar en el contexto del currículo escolar. Otro asunto es que oficialmente se le reconozca o no, de hecho, ese papel, y en qué medida.

Por tanto, las pretensiones de este Congreso andaluz, a diferencia del nacional, fueron de carácter fundamentalmente práctico, con especial interés por los aspectos pedagógicos y didácticos de la filosofía.

De este modo, se realizó un detallado análisis y reflexión crítica sobre las materias y la enseñanza de nuestra asignatura en los nuevos curricula de la Educación Secundaria. El "examen" al que se sometió a la filosofía se articuló en tres grandes bloques, correspondientes a las tres disciplinas filosóficas que actualmente se imparten en Secundaria, dedicando cada día a tratar monográficamente cada una de esas enseñanzas:

el primer día, a los Fundamentos de Filosofía; el segundo, a la Ética; y el tercero, a la Historia de la Filosofía.

Cada área o materia curricular fue analizada en una mesa redonda con dos ponentes que presentaron visiones contrastadas del mismo problema, y un debate posterior abierto a la participación de todos los asistentes. Para que nos hagamos una idea de los problemas pedagógicos y/o filosóficos que se plantearon al hilo de cada una de esas materias, enunciaremos algunas de las cuestiones que nos parecen más representativas:

- ¿Cómo hacer mejor una Introducción a la filosofía: mediante un enfoque sistemático o un enfoque histórico?

- ¿Puede hallarse un hilo conductor para dar coherencia a la Filosofía y evitar concebirla como un saber acumulativo compuesto por aportaciones de otros saberes?

- En la Ética, ¿qué es preferible: poner énfasis en la socialización o en la autonomía y el espíritu crítico de los alumnos?

- ¿La educación en valores debe ser educación en el razonamiento moral o educación del carácter?

- En la Historia de la filosofía: ¿dónde está la autonomía de los profesores para adaptar el curriculum oficial, si éste se reduce al cuestionario sobre el que versa el ejercicio de selectividad?

Además de la vertiente didáctica, una segundo aspecto importante del Congreso de Córdoba fue la discusión y aprobación por parte de los socios de las bases organizativas de la Asociación Andaluza de Filosofía. En este sentido:
a) Se refrendaron los Estatutos por mayoría absoluta en Asamblea Constituyente.

b) Se propusieron las líneas maestras del programa de actividades de la Asociación, entre las que destaca la creación de esta Revista, órgano de comunicación y vínculo entre los socios.

c) Y, por último, fue elegida la Junta Directiva, que quedó formada por los miembros de la antigua Comisión Gestora junto con los vocales de las distintas provincias andaluzas.

Fueron tres días de encuentro y de reflexión en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, que nos acogió con calidez y hospitalidad. Desde la Plaza del Cardenal Salazar, en las proximidades de la Mezquita, pudimos disfrutar del embrujo y la belleza de esta ciudad andaluza.

Tuvimos oportunidad de visitar el Museo de Julio Romero de Torres así como el Museo Provincial de Bellas Artes, bajo la guía y saber del catedrático de arte D. Jose María Palencia.

El Ayuntamiento de Córdoba nos ofreció una recepción en los Reales Alcázares, obsequiándonos con un concierto de cámara. Y además de nuestros intereses filosóficos, también compartimos nuestra amistad y sentido del humor ayudados por la buena mesa y el buen vino de esta tierra.

El Congreso y su organización satisfizo con amplitud las expectativas que nos habíamos forjado sobre él, gozó de una numerosa asistencia (aunque echamos en falta mayor presencia de alguna provincia andaluza), y transcurrió en un ambiente de camaradería, intercambio respetuoso de opiniones y gran participación.

Otro dato interesante que queremos destacar fue el hecho de que distintos profesionales de la enseñanza de la filosofía (con independencia de que ésta se desarrolle en Secundaria o en la Universidad), se unieran, superando tradicionales distanciamientos y recelos, en un esfuerzo compartido por alcanzar unos mismos objetivos y dar respuesta satisfactoria a unos retos similares.

No podemos acabar esta crónica sin expresar la importancia y trascendencia de este tipo de iniciativas en Andalucía. La constitución de una asociación de filosofía es un acontecimiento histórico de primera magnitud y prácticamente inédito en nuestra Comunidad.

En el clima de aislamiento e individualismo en que habitualmente nos desenvolvemos, debemos felicitarnos por la creación de esta Institución, que ha de servir para canalizar nuestras inquietudes, motivarnos mutuamente en nuestra tarea cotidiana, compartir y desarrollar nuestra vocación filosófica, y, sobre todo, expresar nuestra voz en el conjunto de la sociedad andaluza, y española en general, para no dimitir de la función de ilustración y compromiso social que tenemos como intelectuales.

Por todo ello, agradecemos desde aquí la dedicación y esfuerzo invertidos por el grupo de compañeros que ha puesto los cimientos de esta enorme empresa, en especial a los cargos centrales de la actual Junta Directiva (Alfonso Lázaro, Jose Luis Abián y José Ramos) y al vocal por Granada (Pedro Cerezo).

Córdoba, ciudad del diálogo entre distintas creencias y cuna de grandes pensadores, no sólo fue una magnífica anfitriona sino el mejor presagio para una Asociación de filosofía que acaba de nacer.

Pero esta "nueva criatura", a pesar de tan buenos augurios, no podrá crecer, ni aun sobrevivir, si no es alimentada por el compromiso y la colaboración de todos nosotros. ¡Manos a la obra!

(1)Profesor de Filosofía en el IES "Severo Ochoa" de Granada.


Asociación Andaluza de Filosofía.