{"id":285,"date":"2024-04-14T08:59:47","date_gmt":"2024-04-14T08:59:47","guid":{"rendered":"https:\/\/aafi.es\/congreso.andaluz.filosofia\/?page_id=285"},"modified":"2025-11-09T19:25:18","modified_gmt":"2025-11-09T18:25:18","slug":"xiii-congreso-andaluz-de-filosofia-ubeda","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/aafi.es\/congreso.andaluz.filosofia\/xiii-congreso-andaluz-de-filosofia-ubeda\/","title":{"rendered":"XIII Congreso Andaluz de Filosof\u00eda. \u00dabeda"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb column_structure=\u00bb2_3,1_3&#8243;][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_image src=\u00bb%22https:\/\/aafi.es\/congreso.andaluz.filosofia\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/cartel-mosca-definitivo-scaled.jpg%22&#8243; title_text=\u00bb%22cartel\u00bb align=\u00bb%22center%22&#8243; align_tablet=\u00bbcenter\u00bb align_last_edited=\u00bbon|desktop\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; animation_style=\u00bbslide\u00bb animation_direction=\u00bbleft\u00bb animation_duration=\u00bb500ms\u00bb animation_intensity_slide=\u00bb10%\u00bb hover_enabled=\u00bb%220%22&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb align_phone=\u00bbcenter\u00bb][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb%220%22&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p>Hablar mal de Espa\u00f1a es propio de espa\u00f1oles. Si es cierto que la \u201ctibetanizaci\u00f3n\u201d pol\u00edtica de la Pen\u00ednsula en tiempos de Felipe II desenganch\u00f3 nuestro vag\u00f3n del tren de la modernidad, no es menos seguro que muchas de las ideas que cuajar\u00edan en los grandes sistemas racionalistas, empiristas, cr\u00edticos e idealistas, de los que brotar\u00eda como drag\u00f3n fabuloso la ciencia de Newton, de Kant o de Darwin, germinaron en la Espa\u00f1a del Renacimiento, como plantones que se criaron frescos y de prisa al calor de la pen\u00ednsula, para fructificar despu\u00e9s m\u00e1s lentamente en climas fr\u00edos en g\u00e9lidos sistemas.<\/p>\n<p>La extravagante opini\u00f3n de que en Espa\u00f1a no hubo Renacimiento es f\u00e1cilmente desmentida por el fulgor dorado de estos palacios e iglesias que hemos escogido como escenario para nuestro decimotercer congreso: la ciudad de \u00dabeda, hija del hist\u00f3rico Santo Reino y hermana de Baeza, ambas consideradas, precisamente por su monumentalidad\u00a0<em>renacentista<\/em>, \u201cpatrimonio de la humanidad\u201d. Pero no es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de arquitectura italianizante.<\/p>\n<p>Por desgracia, los textos de nuestros grandes humanistas y fil\u00f3sofos del Renacimiento, y a\u00fan de la baja Edad Media, duermen el sue\u00f1o de los justos en bibliotecas polvorientas. Y sin embargo, toda la Astronom\u00eda que se supo en Europa desde el siglo XI hasta Cop\u00e9rnico era de origen hispano. Hoy est\u00e1 fuera de duda la decisiva contribuci\u00f3n de Guevara al nacimiento del ensayo moderno, la influencia de Sibiuda en Montaigne o la de G\u00f3mez Pereira en Descartes, la del Brocense (aclamado por Chomsky) en la ling\u00fc\u00edstica de Port Royal, la de Domingo de Soto en Galileo, la de Su\u00e1rez en Leibniz, la de Huarte en el idealismo alem\u00e1n, o la de Graci\u00e1n en el pesimismo de Schopenhauer y en el vitalismo de Nietzsche, as\u00ed como la decisiva contribuci\u00f3n de la noble y sutil Escol\u00e1stica espa\u00f1ola en el derecho internacional y la filosof\u00eda democr\u00e1tica moderna.<\/p>\n<p>Aunque encallase en el verbalismo especulativo, puesto que hemos abrazado con m\u00e1s gusto la historiograf\u00eda protestante que la propia, llamamos \u201ctard\u00eda\u201d, por ejemplo, a dicha Escol\u00e1stica hispana, en lugar de \u201cmagistral\u201d o \u201cplena\u201d, o no consideramos que P\u00e9rez de Oliva, P\u00e9rez de Moya, Fco. de Vitoria, Balmes o Amor Ruibal, Gaos, Garc\u00eda Morente o Juan Larrea, D\u2019Ors, Ferrater Mora, Juli\u00e1n Mar\u00edas, Zubiri, Zambrano, Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, Gustavo Bueno, Savater, Tr\u00edas, Guis\u00e1n, Cortina, Camps, Marina, G\u00f3mez de Lia\u00f1o, Echeverr\u00eda, G\u00f3mez Pin o Pedro Cerezo, \u00a1y tantos otros!, merezcan aparecer en un manual actualizado de Historia de la filosof\u00eda. Cualquier librillo\u00a0<em>\u00e0 la page<\/em>\u00a0en ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n se nos antoja m\u00e1s sagrado, precisamente, y muchas veces, porque resulta redundante, contradictorio o ininteligible. No extra\u00f1e que nuestros autores acaben ley\u00e9ndose solos a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Recoger aquel hilo de Ariadna sostenido por eminentes universitarios o por heterodoxos y herejes, por reformistas del esp\u00edritu cristiano como Vives o Servet, o por visionarios constructores de m\u00e1quinas, puede ayudarnos a salir del laberinto obscuro de la posmodernez, descubriendo lo mejor de nosotros mismos, incluso las limitaciones y excesos de lo que se cosech\u00f3 y se pudri\u00f3 fuera, mientras que aqu\u00ed sus tiernas ra\u00edces seminales eran pisoteadas por el fanatismo, despreciadas u olvidadas por la intolerancia de los \u201ccristianos viejos\u201d.<\/p>\n<p>Pero el objetivo de nuestro congreso no debe ser exclusivamente arqueol\u00f3gico, aunque ya ser\u00eda notable logro incentivar el estudio de aquellos que por primeva vez usaron el espa\u00f1ol como lengua cient\u00edfica, o valioso animar la publicaci\u00f3n de ediciones cr\u00edticas de nuestros cl\u00e1sicos del pensar, que los hubo en abundancia, de los que como Fox Morcillo quisieron conciliar la Academia con el Liceo, e incluso durante los siglos m\u00e1s oscuros, h\u00e9roes solitarios que ni siquiera merecen el honor del monumento o la calle que dedicamos a tonadilleras o a\u00a0 toreros.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>A la crisis decimon\u00f3nica y a las primeras d\u00e9cadas del siglo XX acompa\u00f1\u00f3 una Edad de Plata de nuestra literatura y un despertar de la conciencia cr\u00edtica y de esa vigilia de la atenci\u00f3n que nutren la filosof\u00eda y orientan el vuelo nocturno del mochuelo de Atenea. Unamuno y Ortega son la punta visible del iceberg. La Escuela de Madrid dej\u00f3 aqu\u00ed, y en el ancho horizonte hispanoamericano en el que se se\u00f1alaron nuestros exiliados o transterrados, un legado tan f\u00e9rtil como brillante y todav\u00eda no suficientemente estudiado ni aclarado.<\/p>\n<p>No se trata de te\u00f1ir la filosof\u00eda con los colores de la bandera rojigualda, pues una vocaci\u00f3n cosmopolita le conviene a la ciencia de las ciencias como propiedad esencial, y eso aunque luzca armonismo, irenismo, personalismo, eclecticismo o realismo como caracter\u00edsticas suyas. Es mejor restaurar y resucitar sin complejos lo que en espa\u00f1ol se ha pensado y escrito con rigor l\u00f3gico, para ofrecerlo al caudal universal y fluyente de las ideas mundiales.<\/p>\n<p>Por suerte, la filosof\u00eda no se agota en la logomaquia pedantesca y pseudot\u00e9cnica del academicismo que aflige a nuestras universidades, donde algunos hasta celebran ya, con galas deconstructivas o cientifistas, el funeral de nuestra disciplina. Tambi\u00e9n la aut\u00e9ntica filosof\u00eda se sacude valiente y con criterio el psico-pedagogismo y sectarismo rusoniano que infecta las pol\u00edticas educativas que padecemos desde hace cincuenta a\u00f1os. La filosof\u00eda est\u00e1 joven y muy viva en la calle, en el coso popular de los peri\u00f3dicos, en las redes y las plataformas digitales de comunicaci\u00f3n, donde la dial\u00e9ctica filos\u00f3fica lidia a muerte con la sof\u00edstica y con la er\u00edstica, con la publicidad y la propaganda, y \u201cla ciencia que se busca\u201d torea brava con las consignas pol\u00edticas sectarias y con el fanatismo nacionalista o religioso, enfrentando la superstici\u00f3n y la mentira, el consumismo compulsivo y el narcisismo mentecato, o sea y como casi siempre, desvalida, humor\u00edstica, ir\u00f3nica y heroica ante las cornadas del poder mundano, se\u00f1alando como el ni\u00f1o de la f\u00e1bula que el rey anda desnudo.<\/p>\n<p>Los mejores fil\u00f3sofos han sido, sobre todo, como Quintiliano o S\u00e9neca, grandes educadores. La filosof\u00eda est\u00e1 viva en la humilde y dura labor del profe de Secundaria que, como Juan de Mairena, sigue apostando por el uso civilizado de la palabra y el rigor de la argumentaci\u00f3n, por el valor de investigar los principios de la realidad, de la moral y del conocimiento, por la conformaci\u00f3n del juicio en el buen humor y la reflexi\u00f3n, y por la fundamentaci\u00f3n razonable de los fines de la acci\u00f3n. Por la paradoja estimulante, el aforismo iluminador, la duda constructiva y hasta por la duda de la duda, que facilita el auxilio imaginativo de la alegor\u00eda y del relato edificante.<\/p>\n<p>Es necesario y justo que nuestro XIII congreso, el de una Asociaci\u00f3n civil independiente y abierta a todos los p\u00fablicos, o por lo menos a la mayor\u00eda de sensibilidades, emotividades y talantes, ponga en valor estas imprescindibles funciones, sin cuyo logro es dif\u00edcil que subsista una verdadera sociedad de ciudadanos libres, no de s\u00fabditos, una comunidad civil de mentes aut\u00f3nomas, abierta y democr\u00e1tica. Es la\u00a0<em>Filosof\u00eda practicada<\/em>\u00a0de su cuarta mesa tem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Y habr\u00e1 de ser tambi\u00e9n nuestro congreso un digno escaparate en el que los miembros de la Asociaci\u00f3n puedan presentar y dedicar al p\u00fablico concurrente sus trabajos y escritos, sus iniciativas telem\u00e1ticas y sus publicaciones.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Protr\u00e9ptico.<\/p>\n<p>En su proemio \u201cEsplendor y decadencia de la cultura cient\u00edfica espa\u00f1ola\u201d, Men\u00e9ndez Pelayo nos exhort\u00f3 a regenerar la cultura cient\u00edfica y para ello \u2013dice- hay que empezar por convencer a los espa\u00f1oles de la\u00a0<em>sublime utilidad<\/em>\u00a0de la\u00a0<em>ciencia in\u00fatil<\/em>. La contemplaci\u00f3n, no se olvide, es tambi\u00e9n una actividad, como ese ocio inteligente y creativo en el que Arist\u00f3teles hizo consistir lo mejor de la vida.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda es m\u00e1s \u00fatil de lo que aqueja su recurso a la abstracci\u00f3n; lo lleva en su\u00a0<em>\u00e9timon<\/em>: una especie de\u00a0<em>phil\u00eda<\/em>, b\u00fasqueda y afecto, deseo y confesi\u00f3n, esa venerable\u00a0<em>relaci\u00f3n<\/em>\u00a0griega que usa tambi\u00e9n la palabra com\u00fan en el banquete, en la comida de hermandad, para afianzar la esperanza y la concordia, ese oficio pol\u00edtico de la amistad, que podemos extender de los presentes a los ausentes, a los gigantes de nuestro pasado, pero igualmente a aquellos que nos esperan en el futuro, confiando en nuestras buenas intenciones al buscar y soportar el menudeo de las verdades, en nuestra prudencia al concebir proyectos viables y consistentes, mejoradores. De lo bueno en s\u00ed -lo dej\u00f3 escrito Plat\u00f3n- s\u00f3lo tenemos un vislumbre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; _module_preset=\u00bb%22default%22&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_sidebar _builder_version=\u00bb4.27.4&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb area=\u00bbet_pb_widget_area_2&#8243; body_text_color=\u00bb#0C71C3&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_sidebar][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar mal de Espa\u00f1a es propio de espa\u00f1oles. 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