Hacemos público el encuentro mantenido, dentro del espacio diálogos filosóficos, con Javier Echeverría.
Leibniz es conocido como un filósofo racionalista, el mayor de todos junto con Hegel, y un matemático importante; pero ambos aspectos están teñidos de ciertos elementos negativos, como si todo racionalista tuviera que estar alejado de la experiencia, o como si su aportación a las matemáticas estuviera subordinada a la de Newton, cuando más bien fue al revés. Sin embargo, Leibniz fue algo más que un gran filósofo y un extraordinario matemático. Tuvo una gran formación jurídica, fue un extraordinario diplomático, un riguroso historiador del ducado de Hannover, realizó proyectos de ingeniería, fabricó una primitiva máquina de calcular, impulsó un lenguaje lógico universal, dominaba las cuestiones teológicas y estaba al tanto de las primeras investigaciones biológicas.
De todo ello habla el profesor Javier Echeverría, cuyo libro, Leibniz, el archifilósofo, no sólo es una magnífica biografía sino una extraordinaria introducción a su pensamiento.




